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“La desaceleración de la inflación no permite todavía relajar la política monetaria”

El Presidente del Banco Central de la República Argentina, afirmó que la desaceleración de la inflación de agosto no permite todavía relajar la política monetaria, por cuanto la caída en un mes puntual “no es un indicador suficiente sobre una reducción sostenida”

sturzenegger

Lo expresó al inaugurar hoy el 21° Simposio Internacional de Economía organizado por la Universidad de Tel Aviv, bajo el título “Panorama económico y financiero: perspectivas nacionales e internacionales”, que se llevó a cabo en el Hotel Panamericano de Buenos Aires.

En su disertación, Sturzenegger explicó que “la significativa desaceleración de la inflación que mostrará agosto no provee los elementos suficientes para que pueda concluirse que sea conveniente relajar la política monetaria que viene llevando adelante el BCRA”.

Al respecto, destacó que “el primer motivo es que una reducción de la inflación en un mes puntual no es indicador suficiente sobre una reducción sostenida”, por cuanto “un proceso de desinflación persistente necesita de varios meses para consolidarse como tal”, informó la autoridad monetaria.

“Segundo -agregó Sturzenegger- porque las expectativas de inflación para el año 2017 todavía se ubican por encima de las expectativas de la autoridad monetaria”, y tercero, “porque el camino a recorrer hasta alcanzar el objetivo de una inflación del 5% anual se encuentra todavía lejano”.

Para el titular del BCRA, “lo relevante para combatir la inflación es construir un esquema donde oferta y demanda de dinero puedan equilibrarse”, y “una vez que se implementa de manera consistente un esquema institucional que equilibra el mercado monetario doméstico, se paralizan de golpe los motores que originan la inflación”.

En ese sentido, adelantó que “el Banco Central va a mantener la tasa real de interés positiva, con un sesgo antiinflacionario hasta que el objetivo final sea alcanzado, lo cual requiere, desde ya, que a medida que la inflación y las expectativas inflacionarias vayan bajando, la tasa nominal de interés se vaya reduciendo”.

Sturzenegger aclaró que “el gradualismo fiscal que plantea el gobierno no compromete, ni condiciona, a nuestro entender, la política monetaria que lleva adelante el BCRA. Así, tanto porque el gobierno tiene tiempo, tanto porque tiene experiencia de gestión, y porque entendemos que los primeros esfuerzos fiscales se orientaron a bajar impuestos, es que desde el BCRA vemos el escenario fiscal convencidos que no compromete ni pone en riesgo la política antiinflacionaria del gobierno”.

Para Sturzenegger, “hay tres razones que justifican por qué el BCRA no ve este gradualismo fiscal con preocupación”, y la primera razón “tiene que ver con el bajo endeudamiento con el sector privado que tiene nuestro sector público en la actualidad”.

Mencionó que “el gobierno cuenta con una amplia disponibilidad de financiamiento en buenas condiciones, permitiendo el descenso de las transferencias del BCRA al Tesoro y llevando el análisis de la cuestión fiscal a una perspectiva de largo plazo”.

Como segundo punto mencionó que “el gobierno ha hecho significativos esfuerzos en lo fiscal”, y que “la cuestión central es que ese esfuerzo fiscal se ha visto focalizado no sólo en reducir el déficit sino también en bajar impuestos”.

Para el titular del BCRA, “la reducción de tasas impositivas distorsivas puede implicar un sacrificio de recursos fiscales en el corto plazo”, pero indicó que “la baja en la presión tributaria, que hoy ya es en términos del PBI por lo menos un punto porcentual inferior a la del año pasado, es probablemente la noticia económica del 2016”.

Por último, mencionó que “el tercer punto es menos mencionado, pero muy visible para quienes acompañamos al actual presidente en su gestión anterior en la Ciudad de Buenos Aires. Y tiene que ver no tanto con la situación fiscal puntualmente sino con la calidad del gasto público en su conjunto”.

Al respecto, señaló que “una mejora en la calidad del gasto, es equivalente, desde el punto de vista macroeconómico, a una reducción del déficit, porque le ahora recursos al sector privado.

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