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Las Pymes industriales en su peor momento

Varias cámaras que agrupan a empresarios industriales pymes, fundamentalmente del conurbano bonaerense, cerraron sus puertas y acompañan al paro convocado por la CGT.

La Gran Capital consultó a varios de ellos, quienes afirmaron que están muy preocupados por la situación desesperante que vive el sector. A la apertura de las importaciones innecesarias, las tasas de interés altísimas que impiden acceso al crédito, el alza de las tarifas, hay que sumarle la caída del consumo, que ponen en riesgo la continuidad de las empresas.

Muchas de estas son empresas familiares que ya van por la tercera generación, sobrevivieron a Martínez de Hoz, a las crisis de los 90, a las del 2001, pero no están seguros que puedan sortear esta.

Muchas de ellas han cerrado, y otras se hayan ante el dilema de echar gente y reducir los costos laborales, con el agravante que hay empleados de varias décadas que ya son parte de la familia, y no tienen el anonimato de las grandes empresas, y deben dar la noticias cara a cara.

La producción de las pequeñas y medianas empresas (pymes) industriales cayó en febrero 5 % respecto a igual mes del año anterior y acumuló en el primer bimestre una baja de 3,6 % interanual, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Asimismo, la producción de las pymes se retrajo en febrero 5,2 % frente a enero último en la medición sin desestacionalizar.

“La industria PyME cumplió, en febrero, 17 meses consecutivos en baja. Pero mientras los Precios Transparentes y las importaciones afectaron a muchas ramas, hay brotes verdes en las industrias vinculadas a “Material de transporte” y “Maquinaria y equipo” por el impacto del crecimiento en algunos sectores agropecuarios. El resto de las producciones aún presenta caídas muy profundas”, destacó la CAME

Los pequeños industriales, aseguran que en los últimos años, compraron maquinarias y se ajustaron a los nuevos estándares internacionales y que son competitivos. Lo que si es cierto que no pueden competir es con los asiáticos que cuyos costos son muchos más bajos que los nuestros, a costa de salarios de 50 dólares mensuales, impensables para la argentina, donde esa cifra se va en el pago de la luz o en cualquier otro servicio que se pague.