viernes, abril 23, 2021
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Seguir siendo fuertes en tiempos de crisis

La Alianza Cooperativa Internacional –ACI- que agrupa a 270 organizaciones de 94 países que representan a casi 1.000 millones de personas de todo el mundo, emitió un mensaje de reflexión, en el marco del Día internacional del Cooperativismo.

El lema para los festejos del 91° Día del Cooperativismo y el 19° Día Internacional del Cooperativismo de las Naciones Unidas es: “La empresa cooperativa se mantiene fuerte en tiempos de crisis”. En este marco, la ACI dijo que “los modelos de empresas propiedad de sus inversores, sufren actualmente una crisis de insostenibilidad económica, social y medioambiental; mientras que el modelo cooperativo ha demostrado su gran resiliencia en tiempos de crisis”.

El texto continúa diciendo: “Las crisis globales actuales han sido causadas por un modelo empresarial que considera más importante los retornos financieros, que las necesidades humanas, un modelo que apunta a privatizar las ganancias y socializar las pérdidas”.

En relación a las cooperativas, la ACI explicó que “al dar la mayor prioridad a las necesidades humanas, las cooperativas responden a las crisis actuales de sostenibilidad y nos ofrecen una forma distinta del `valor compartido`. Además, el modelo de la cooperativa no es víctima del engaño que aflija al modelo capitalista desde hace más de veinte años, por considerar los resultados financieros como el indicador central de la buena empresa. Una cooperativa es sencillamente una búsqueda colectiva de la sostenibilidad que intenta optimizar los resultados de varias partes interesadas, en vez de maximizar las ganancias de una de ellas. Por consiguiente, cuando la situación resulta más dura, toda la mano de obra es vital para el bienestar de una cooperativa y no solamente unos cuantos gerentes”.

El mensaje de la ACI destaca también el rol de las cooperativas financieras frente a las prácticas de los grandes bancos. “Las cooperativas de ahorro y crédito, los bancos cooperativos, se han mantenido estables en las diferentes regiones, creando incluso empleos indirectos. La propiedad en manos de sus miembros que la controlan y se reparten los beneficios, es el elemento clave de esta resiliencia y garantiza ventajas que no tienen sus competidores”.

Las cooperativas “contribuyen al capital social, lo que las diferencia de las empresas propiedad de sus accionistas. Las cooperativas desempeñan asimismo un papel fundamental en la prestación de servicios sanitarios amenazados de ser privatizados, o controlados por el Estado, o abandonados si se les aplican los recortes presupuestarios”.

Por último, la ACI resalta: “las grandes ventajas de las cooperativas de consumo: su capacidad a suministrar productos alimenticios y otros productos esenciales a los consumidores a un mejor precio, mientras se van vaciando parcial o totalmente los bolsillos”.

En este marco, el Día Internacional del Cooperativismo –continúa el mensaje- “nos da la oportunidad de reflexionar en todo lo que han hecho las cooperativas en períodos de menor o mayor prosperidad, y de reiterar nuestro compromiso con darle mayor relieve a este modelo empresarial basado en valores”.

La ACI es una organización no gubernamental independiente que reúne, representa y sirve a organizaciones cooperativas en todo el mundo. Se fundó en 1895, y sus miembros son organizaciones cooperativas nacionales e internacionales de todos los sectores: agrícolas, bancarias, crédito, industria, seguros, turismo y consumo, entre otros. Cuenta con cuatro regionales en America, Europa, África y Asia. La regional Américas, se fundó en el 90’ en San José, Costa Rica, y representa el enlace de las cooperativas del continente americano con la red mundial.

Los orígenes

El movimiento cooperativista en la actualidad es manifestación económica que ha crecido y se multiplicado en varios países del mundo. Haciendo un rastreo en la historia, los historiadores señalan a la primera manifestación cooperativa en Inglaterra. La historia cuenta que en 1844, un grupo de obreros ingleses creó una organización cooperativa de carácter legal, con los aportes de sus integrantes.

El 24 de octubre de ese año, se creó el primer Almacén Cooperativo en la Ciudad de Rochdale, Inglaterra, considerado hoy como el origen de este tipo de entidades. Estaba formado por 28 desocupados de la fábrica de tejido de Rochdale, por haber participado de una huelga, quienes aportaron como capital a la nueva Sociedad la cantidad de 28 peniques cada uno. Hoy son conocidos como “Los Pioneros de Rochdale”.

Los Pioneros se auto impusieron reglas que debían respetar rigurosamente y que fueron una de las causas de su éxito. Crearon una carta que establecía los pasos que guiarían a la organización. Así nació el cooperativismo organizado.

En nuestra región

Una buena parte de las cooperativas que existen en la región capital, más precisamente en la zona de Berisso y Ensenada, han sido conformadas durante la década del 90’, un momento nefasto de la economía cuando tuvo lugar la privatización de YPF. Estas formas cooperativistas surgidas tras este proceso, se sumaron a las otras tantas cooperativas de crédito, servicios y de viviendas, que tienen una marcada trayectoria en la región.

Pero este movimiento cooperativista surgido hace unos veinte años, es un caso a destacar. Miles de trabajadores, especializados en ramas de la industria, habían quedado en la calle tras el traspaso de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales a manos del grupo Repsol. En ese sentido, la única salida parecía asociarse y agruparse para seguir trabajando. Así surgió la idea de conformar cooperativas con los integrantes de cada sector que prestaba servicios en YPF.

Y así fue. Gran parte de esos desocupados vieron de vuelta crecer sus esperanzas. Si bien fue un proceso duro y complejo, donde costó demasiado adaptarse a las nuevas reglas –como el hecho de pasar de ser obrero a propio patrón- un buen número de esas cooperativas se mantienen hasta la actualidad. Muchas presentan un gran crecimiento, siendo hoy referentes en la industria local. Otras, cambiaron su rumbo transformándose en empresas, sociedades anónimas o SRL.

Lo cierto es que una vez más la cooperación apareció como la única salida ante una situación tan devastable. Dejó su huella y demostró ser una importante alternativa económica para seguir adelante.

 

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