domingo, febrero 28, 2021
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Nadie se salva solo

EDITORIAL
Nadie se salva solo

Los argentinos nos autoflagelamos diciendo que las cosas que pasan aquí no pasa en los principales países del mundo. La toma del Capitolio demuestra lo contrario.

Ahora los anticuarentena están en contra del toque de queda y las tibias medidas que propone el gobierno porque atenta contra las libertades individuales y perjudica a la economía.

Muchos pretenden que se apele a la responsabilidad de cada uno, cuando se sabe que no la tenemos como ha quedado demostrado a lo largo de toda la mal llamada cuarentena. No usamos barbijos, no respetamos la distancia social y nos juntamos de a montones sin el menor cuidado, en las playas, en fiestas clandestinas, en manifestaciones de todo tipo, etc.

Paso a detallar los países que son admirados por el medio pelo argentino, que en estos momentos tiene restricciones iguales o más severas de las que se pretende poner el pueblo argentino.

Alemania, Italia, Francia, Gran Bretaña, Suecia, Estados Unidos, Suecia, por nombrar algunos solamente, dictan más restricciones más severas que las nuestras.

He aquí sólo algunos ejemplos de las medidas.

Hay un toque de queda entre las 10 de la noche y las 5 de la mañana y prohibiciones concretas como cantar, gritar y tocar instrumentos de viento en lugares cerrados (EEUU)

Restricciones en los horarios de apertura de establecimientos comerciales considerados no esenciales (Japón)

Confinamiento total, Las actividades no esenciales tendrán que cesar hasta el 19 de enero, una vez pasen las fiestas y se haya empezado con la campaña de vacunación, que se espera que se inicie la semana del 4 de enero. Según el primer ministro Mark Rutte, los “trabajadores sanitarios han estado con el agua hasta el cuello durante meses” y eso obliga a recurrir a medidas estrictas. (Paises Bajos).

Entonces cabe preguntarse por qué tanta saña y oposición a una medida que ya se está tomando en esos países que son nuestros modelos. ¿Ellos también gozan quitando las libertades individuales? ¿se solazan viendo como muchas actividades van a la quiebra, como el turismo, la gastronomía o las líneas aéreas?

Señores, el deterioro de la economía es global. La Argentina tiene una caída del PIB similar al resto de los países del mundo, no importa como hayan enfrentado a la pandemia.

Por otro lado, hemos tenido caídas peores y nos hemos levantado (Martinez de Hoz amparado en la dictadura y su famosa tablita, el 3079% de inflación en la época de Alfonsín, la crisis del 2001 con corralito incluido y muertos en la plaza).

Quizás la vacuna sea una solución, pero mientras tanto se le pide a la población mayor conciencia, empatía por el otro, cuidar de nuestros mayores, solidaridad con el personal de la salud y con los trabajadores esenciales.

No podemos razonar como por allí se escucha diciendo “yo salvé mi negocio corriendo algunos riesgos, aunque mi abuela murió, pero ya estaba grande, tarde o temprano iba a morir, al menos yo no me fundí.

La humanidad ha superado muchas pestes, y esta seguramente también será superada, cruzamos un mar embravecido, tuvimos que tirar muchos cadáveres por la borda, estamos cerca de la costa, seamos responsables y ayudemos al barco entre todos a no naufragar y llegar a buen puerto con la menos cantidad de enfermos y muertos posibles.

Nadie se salva solo como decía Héctor Negro

Nadie se salva solo en este barco,

si no se salva el barco con nosotros.

Si nos hundimos todos en el charco,

que nadie piense:”se ahogarán los otros”.



Y si alguien flota por su propia cuenta,

es porque al barco le arrancó un madero

para escaparse solo, en la tormenta

Y dejar en el casco un agujero.



El barco es el país, el pueblo entero.

Y va a cruzar el mar de un nuevo año.

Basta de ser estáticos viajeros



mirando así, sin ver, al que hace daño.

Seamos timoneles, marineros,

para salvar al barco, sin engaños.

Hernando Arias

Director