jueves, diciembre 2, 2021
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La soja está imparable, hoy subió 20 dólares

Buenas noticias para Argentina
La soja está imparable, hoy subió 20 dólares

El precio internacional ascendió casi USD 20 en un día y el valor de la tonelada cerró en 521 dólares

La soja llegó a su máximo valor desde 2014 en el mercado de Chicago, la plaza de referencia mundial. El aumento, según los analistas, se debe a los resultados del nuevo informe de oferta y demanda mundial de granos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos

Según la agencia Reuter, “El precio internacional de la soja continúa con su rally alcista, que no se detiene desde agosto del año pasado. Esa jornada no fue la excepción: la cotización en el mercado de Chicago saltó por encima de los USD 19 y se ubicó en torno a los USD 524 la tonelada en su contrato con vencimiento en el mes de marzo del presente año”.

De esta manera,  sigue la agencia noticiosa “el contrato de referencia de la oleaginosa escalaba esta tarde USD 19,38 hasta los USD 523,7 la tonelada en la plaza bursátil norteamericana. Así, si se toma en cuenta lo que va del año, el grano, que junto a sus derivados se erige como el complejo exportador más importante y que más divisas genera para el país, subió más de USD 41,3 la tonelada, ubicándose en precios máximos desde 2014”.

Otro factor que dio soporte fue la creciente demanda interna de la oleaginosa para procesamiento en Estados Unidos, así como las exportaciones.

Maíz y trigo

La tendencia alcista no se vio solamente reflejada en la soja, sino que los cereales también están subiendo con fuerza en Chicago. A media sesión, tras publicarse el informe del USDA, el maíz escalaba USD 9,84 hasta los USD 203,63 la tonelada, mientras que el trigo avanzaba USD 11,30 para posicionarse en USD 244,5 la tonelada.

La siembra en nuestro país

A pesar de estas buenas noticias, los productores argentinos parecen seguir en el muro de los lamentos y señalan “Al mismo tiempo que los commodities agrícolas comenzaron a escalar, el clima seco se instaló en Argentina, golpeando duramente al trigo y condicionando también el normal desarrollo de los granos gruesos, en especial el maíz y la soja. Con el fenómeno climático de La Niña por delante, los recortes en las estimaciones de producción se hacen casi inevitables en ambos cultivos (los más importantes para el ingreso de dólares) y abren un signo de interrogación sobre el resultado final de la campaña”.

Finalmente advierten “Las lluvias no llegan y el agua almacenada no alcanza. La oleaginosa comienza a mostrar síntomas de estrés termo-hídrico como achaparramiento y pérdida de hojas. Entre 10 y 20 días, según la zona, la soja ingresa en el período de definición de rendimiento y si no hay lluvias importantes en los próximos 10 días, el rendimiento potencial se verá comprometido”.

Es cierto que la producción de soja puede ser menor a la esperada, pero el extraordinario valor alcanzado supera cualquier expectativa o inconveniente. El “campo” parece insaciable y poco predispuesto a ayudar a salir del pozo a un país que no se salvó de ninguno de los males que trajo la pandemia.