jueves, febrero 25, 2021
Inicio > Regionales > Berisso > Entre Aspo y Dispo
El virus del strep-tease

Entre Aspo y Dispo
El virus del strep-tease

             El 30 de enero se publicó el Decreto de Necesidad de Urgencia Nro. 67/21. Otro de las más de dos decenas dictadas desde que la Ley 27.541 estableció la emergencia pública en materia sanitaria y el 11 de marzo de 2020 la OMS declaró el brote de SARS-CoV-2 como pandemia.

            La norma amplió hasta el 28 de febrero la DISPO (Distanciamiento social, preventivo y obligatorio), que reemplazó el ASPO (Aislamiento social, preventivo y obligatorio), fundamentando en 12 de sus 28 páginas lo que dispone en 32 de sus 36 artículos.

            Se vuelcan datos epidemiológicos de fines de enero, como total de infectados (100,2 millones de casos) y muertos (2,2 millones) en el mundo, los porcentajes que corresponden a las Región de las Américas, así como las nuevas cepas identificadas en Reino Unido, Sudáfrica y Brasil.

            Define en su artículo 2° el criterio de procedencia de la DISPO en los conglomerados urbanos: capacidad adecuada para la respuesta sanitaria, no registrar “transmisión comunitaria sostenida” y determinada “razón de casos confirmados” en las dos últimas semanas.

            Reafirma las exigencias del distanciamiento (dos metros como distancia mínima y tapabocas en espacios compartidos) y su aplicación respecto de las actividades artísticas, deportivas, culturales, ámbitos en que se desarrollan, implicancias en materia de circulación, transporte y trabajo, entre otras.

            Todos los DNU son normas jurídicamente excepcionales. Equivalen a leyes en base a esa excepcionalidad.

Este, además, resulta de difícil comprensión hasta para los hombres de Derecho, porque el tema sanitario que se ha vuelto técnicamente complejo, con disposiciones de distintas áreas y términos nuevos.

            Dos cosas resultan bastante claras: las medidas responden a problemas cuyo origen nos excede como comunidad nacional. Y, según las perspectivas que surgen del propio texto, es poco probable que a fin de mes dejen de ser necesarias.     

Seres sintientes ante todo

Si algo ha puesto en evidencia esta pandemia es la importancia de la dimensión afectiva.

            Ningún instrumento tecnológico o pantalla, pueden reemplazar la cercanía y el abrazo anhelado con nuestros afectos. Ni siquiera para los que ya son “ciudadanos digitales” (los que no podemos prescindir del celular, porque es como una prótesis fija).

El desgarro de muchas familias, al verse separadas, puede no llegar a cicatrizar nunca.   

            De ahí que el miedo a las nuevas vacunas y posibles efectos adversos (aprobadas de emergencia, no esperemos una advertencia definitiva y concluyente, por no haber sido acabadamente desarrolladas las fases III y IV) muy probablemente cederá frente a la necesidad de acelerar el reencuentro.

Otros se vacunarán por solidaridad: cuanta más gente vacunada, mayores probabilidades de generar inmunidad y frenar la circulación viral.

            Como comunidad tenemos responsabilidades: con nuestros mayores, los familiares de personas fallecidas y también frente a quienes más padecen las consecuencias de estas medidas.

La Declaración Universal de Bioética y Derechos Humanos de Unesco reconoce expresamente, junto con las biológicas, psicológicas, sociales y culturales, la dimensión espiritual como constitutiva de la identidad de una persona.

            La templanza, esa cardinal virtud humana, tampoco puede ejercitarse padeciendo una seria depresión.

            Si bien hay personas exageradamente temerosas, casi bloqueadas por miedo al virus, teniendo en cuenta las nuevas cepas del hemisferio norte y que estamos a mitad del verano, las expectativas para este año no son las mejores,

            Del impacto económico ni hablaremos.

 Levantar la mirada

            Por eso estimamos de suma importancia no sólo la información, sino la necesaria educación por parte de las autoridades sanitarias, tanto como los medios de difusión. Hay, además de la incertidumbre general, demasiada política, marchas y contramarchas, como para que el hombre de la calle pueda dar fe a los datos que circulan. 

            Sólo la comunicación oportuna y veraz generará la confianza y seguridad que permitan superar con el menor costo y en el más breve plazo esta emergencia, que llega a despertar lo mejor y lo peor de cada uno.

Canallesco sigue siendo todo intento de meter este “drama” colectivo y su dolor en la grieta que tanto nos divide como sociedad.

Y ceguera no percibir la globalidad de peligros, problemas e intereses en juego. Porque el mundo no parece hacer cambiado. Es otro

En “Strep-tease”, la genial obra de Slawomir MROZEK, dos personajes argumentan y discuten acaloradamente sobre el alcance de sus libertades individuales. A medida que el diálogo se desarrolla, urgidos por un dedo y una enorme mano desconocida, temerosos, se van quitando una a una sus prendas de vestir. La obra concluye cuando quedan en ropa interior y perciben que sus calzoncillos son idénticos. Hoy podrían ser barbijos.

* Abogado. Vicepresidente de la Asociación Argentina de Bioética Jurídica