sábado, septiembre 25, 2021
Inicio > Regionales > Berisso > FELICES PASCUAS
La Casa no está en orden

FELICES PASCUAS
La Casa no está en orden

Público

Uno mira los titulares de los diarios del mundo y no puede menos que asustarse. El covid está haciendo estragos en todo el Planeta. No importa si el país es chico, grande, pobre o poderoso, la mayoría están complicados.

Vacunate

Está llegando la segunda y la tercera ola. Muy pocas naciones han podido vacunar a la mayoría de sus habitantes. La vacuna ha sido acaparada por los laboratorios de los países más ricos y la están distribuyendo en cuenta gotas. No sólo tienen dificultades los más pobres, sino que Suecia, Francia, España, Alemania, Bélgica, se quejan porque no les entregan las vacunas que ya han comprado.Rusia y la Sputnik V está llegando a los países más pobres, e incluso ya ha hecho acuerdos con Alemania para producirlas juntos. La británica Astra Zeneca ha tenido problemas, donde la política del Brexit parece haber metido la cola. Quienes no tienen problemas son los chinos, a pesar de que se especula que son los culpables del virus, tienen pocos caso y varias vacunas aprobadas. Desde Beijing al mundo están saliendo más de 1.100 toneladas de ellas, claro que según algunas voces afirman que vienen con chip 5G para dominarnos. Eso se verá con el tiempo.. Curiosamente un país que tiene muchos problemas económicos, y que todavía no ha comprado ni una sola vacuna, ni tampoco ha recibido ninguna de la OMS, con una población similar a Chile, tiene 75 mil infectados y sólo 424 muertos, además ha desarrollado dos vacunas que están en fase 3, y que ya ha inoculado a casi toda la población de la Habana, por supuesto se trata de la bloqueada Cuba, que según la CNN, presume de estos logros.Acá queda mucho por vacunar. Si bien la campaña de los antivacuna fracasó, todavía hay muchos que no se han anotado, y eso que todavía no se conocen fallecidos por haberse inoculado el placebo, y si miles que mueren todos los días víctimas del covid. No solamente hay que hacerlo por uno, sino por los demás.Para colmos el virus viene mutando y todos los días se conoce una cepa nueva.

Más cuarentena

La reacción de la mayoría de los países del orbe para enfrentar a la pandemia, es mayor confinamiento y mayores restricciones de todo tipo, cierres de escuelas, toque de queda, uso obligatorio de barbijos aún al aire libre, prohibición gastronómica, clausura de fronteras y muchas otras más. Estas medidas las están tomando países con mejores datos epidemiológicos que nosotros. Nadie quiere más muertes. En Francia está todo cerrado a partir de las seis de la tarde ni un delivery se puede conseguir. Brasil, que está al lado nuestro es un caos, Chile a pesar de ser uno de los que más ha vacunado, no pueden bajar los contagios, los propios chilenos aceptan que nadie le hace caso al confinamiento establecido por Piñera. Uruguay, está al borde del colapso sanitario y cierra herméticamente sus fronteras. EEUU, los adalides de la libertad, tiene varios estados cerrados totalmente, ver las playas de Miami desiertas es una postal nunca vista. En España también las playas están cerrada para todos los españoles y en ellas sólo se ven turistas alemanes que son los que dejan los euros. Sevilla no pudo hacer la procesión de Semana Santa, uno de los eventos turísticos que más ingresos dejan, este fin de semana se perderán más de 400 millones de euros. Nadie está contento, inclusive hay manifestaciones, pero finalmente cumplen. Represión y grandes multas desalientan a cualquiera.

Nosotros y los miedos

Sin embargos, nosotros que tenemos el diario del lunes y podemos ver con anticipación lo que nos puede pasar, insistimos en tener un comportamiento social inexplicable.

En estos momentos más de 30 mil turistas varados en el exterior, que se fueron en plena pandemia a lugares donde el virus andaba a sus anchas. Jóvenes que se fueron a Cancún de viajes de egresado, porque acá ya no hay nada que los divierte o los hace feliz. Por supuesto que vinieron infectados salteando los controles con certificados truchos, poniendo en riesgo la vida de amigos, familiares y semejantes.

Somos todos religiososLo que si muchos se ve que tienen una gran fe, y como manso rebaño ante los ojos de Dios, millones de personas se fueron en días de recogimiento y meditación a los centros turísticos a pasar la Semana Santa. Un poco extraño, ya que la gran mayoría asiste a la iglesia para algún casamiento, velorio o en visitas turística.ParadojasNo todos son iguales, hay comportamientos antagónicos. Una anciana lloraba de alegría ante las cámaras de televisión mientras la vacunaban y con orgullo decía que era el primer día que había salido desde el inicio de la pandemia. Al mismo momento en el mismo noticiero mostraban a Nacho Viale que volaba a Miami a vacunarse.

Desinformación

El periodismo tampoco ayuda, en lugar de ayudar con campañas informativas a difundir y concientizar sobre la necesidad de cuidarnos, por los medios desfilan ignorantes, lobistas, interesados e inescrupulosos, sembrando dudas, atacando las vacunas, mintiendo o exagerando números, siempre en contra del país, sembrando el desánimo y defendiendo vaya a uno a saber que intereses espurios.

Economía versus salud

El gobierno hace lo que puede, con una situación económica endeble, ha logrado meter al país entre los veinte primeros del mundo, en recibir más de seis millones de vacunas y siguen llegando. Ya no estamos, lo que no significa que podamos volver a estar, entre los países con más muertos, ni más contagiados, sin embargo esto ya no se dice.La caída del PIB en el 2020 en la mayoría de los países ronda el 10 %, la gran mayoría un poco más, y algunos pocos tienen una caída menor.

El mundo está eligiendo entre la economía y la salud, los argentinos preferimos la economía.Las naciones del primer mundo asustadas vuelven a cerrar todo a costa de pérdidas millonarias, los estados financiaran a los sectores más perjudicados cobrando mayores impuestos a quienes más tienen y se han favorecido con la pandemia.En la Argentina el estado no puede hacer esto, no puede ayudar más a las empresas que cierran, ni a los obreros que se quedan sin trabajo, ni a los monotributistas, porque no puede salir del déficit fiscal permanente y no está en condiciones de solventar esas pérdidas económicas. Tampoco puede cobrar más impuestos, ya que la presión impositiva es muy alta, y cuando quiso cobrar el impuesto a las grandes fortunas, hasta los kiosqueros se oponían, porque se tragan la idea plantada por los medios dominantes (muchos de ellos muy ricos), que los inversores no van a venir o van a huir espantados de la Argentina.

Final de juego

Las vacunas siguen llegando, otros avances científicos están naciendo, el plan de vacunación es sostenido, pero la casa no está en orden, hay demasiados palos en la rueda, se necesita de la unión de los argentinos para luchar con más posibilidades contra el covid. Pongamos la casa en orden, cuidémonos nosotros y cuidemos a los demás. Evitemos la segunda ola y habremos triunfado.