miércoles, octubre 5, 2022
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“Cuando se sancionó esta ley hubo un claro error de diagnóstico”

Mirta Libera presidenta de (CIBA)
“Cuando se sancionó esta ley hubo un claro error de diagnóstico”

Hablamos con la titular de Mirta Libera Propiedades, empresa inmobiliaria con 30 años de presencia en el mercado, conocida por su destacada trayectoria, confiabilidad y eficiencia.

La profesional nos dio su visión sobre la controvertida ley de alquileres dejando algunos tópicos interesantes:

“En nuestra posición cómo Cámara Inmobiliaria de la Provincia (CIBA) e integrantes de la Federación Argentina, debemos aclarar primero que nuestro trabajo consiste en representar tanto a inquilinos como a propietarios. Ambos son nuestros clientes.

Desde que se sancionó la nueva ley hemos visto las consecuencias, lo primero es un desequilibrio entre oferta y demanda, que se vio reflejado en el retiro de una importante cantidad de unidades del mercado.

Desde nuestra experiencia en el mercado inmobiliaria, advertíamos antes de que se sancionara la ley, que alargar el plazo de los contratos no iba  a ser conveniente. Además se sancionó en un momento poco oportuno, ya que entrabamos a plena pandemia con una inflación en aumento, que fue creando un escenario de incertidumbre. Para colmo, entre las tantas medidas que se tomaron para paliar las consecuencias del covid, se congelaron los alquileres. Muchos actores sociales vieron al estado entrometiéndose en una cosa que era manejada razonablemente por los particulares, de modo que se agrandaba el fantasma de la inseguridad jurídica.

Todas estas cuestiones alimentaron el escenario de incertidumbre y temor, que llevó a los propietarios a retirar las unidades de alquiler, en un porcentaje del 20%.

Actualizaciones: ¿Anual o semestral?

Otra cuestión que abonó el desconcierto generalizado, fue el tema de la actualización.  La ley incorporó un índice que era un promedio entre salarios  e inflación, y que a la postre resultó muy elevado. Tal es así que en julio del año pasado habíamos empezado con un índice del 42% y hoy está rondando el 60%. Si bien el ajuste es anual, es un golpe al bolsillo del inquilino que no siempre sus ingresos se ajustan de la misma forma. Pero paradójicamente, cuando transcurren seis meses, esos valores quedan desactualizados y allí el que sufre es el propietario, por lo tanto ese esquema no le sirve a nadie.

Evidentemente cuando se tomaron estas decisiones claramente hubo un error de diagnostico, para colmo la discusión y el análisis estuvo cargado de sesgos ideológicos e incompletos con mucho de voluntarismo, donde se toman como ejemplo otros países que tienen una estabilidad permanente y duradera. Lo curioso es que la ley salió por unanimidad y hoy, pese a que hubo elecciones de medio término, esos mismos legisladores concuerdan casi por unanimidad que hay que modificarla o derogarla totalmente.

No obstante, creo que estamos frente a una buena oportunidad, nosotros observamos el comportamiento del mercado y vemos que cuando se toman ciertas medidas cambian los hábitos y actitudes, en este caso fue el retiro de propiedades para alquilar en el mercado, por ello fuimos al congreso de la nación y expusimos nuestro punto de vista; no solo nosotros sino la Federación, además  de representantes de todas las provincias, los desarrolladores, los colegios profesionales y los inquilinos también dieron su visión.

Hubo muchas exposiciones en el Congreso, casi todas apuntaron a resolver esto con urgencia porque no se puede seguir así, es necesario que rápidamente vuelvan las unidades a ofrecerse para poder alquilarlas.

Estamos convencidos de que hay que corregir el daño hecho, volver a los contratos de dos años, utilizar el mismo índice e ir corrigiendo más rápido, por ejemplo semestralmente.

También tenemos la certeza que con eso solo no alcanza. Hay que hacer un trabajo con incentivos fiscales, entre otras herramientas, para  que aquel que tenga una propiedad  la vuelva a poner en el mercado. El inversor y desarrollador tienen que tener estímulos para construir y alquilar, eso generaría fuentes nuevas de trabajo, más oferta, de este modo se pone en marcha una rueda virtuosa.

Hay que corregir algunas cuestiones culturales, debemos sacarle la etiqueta a aquellos que tienen una propiedad, de que son ricos y poderosos, en general son pequeños ahorristas que ni siquiera están organizados, y que ante la incertidumbre lo que hacen es esperar.

Es cierto por otra parte que hay una cuestión macroeconómica y de empobrecimiento en general que agrava la situación, por ejemplo hace mucho tiempo que no hay créditos para la vivienda, no hay quien califique. Por otra parte tampoco estamos  de acuerdo con el castigo a la vivienda ociosa, es necesario incentivos, no castigo.  Esta situación no lo va a resolver una ley, mas sino se tienen en cuenta estas cosas. Hacen faltas políticas de estado que resuelvan toda la situación.

“Algunos sectores han demonizado la labor de las inmobiliarias”

En todo este tire y afloje algunos sectores han demonizado la labor de las inmobiliarias, que prestamos un servicio, y como dije anteriormente, lo hacemos tanto a inquilinos como a propietario y en realidad del total del mercado de alquileres solamente el 60% pasa por el sistema inmobiliario, el 40% es informal y es allí donde se producen los mayores problemas: donde hay desalojos, violencia; en las inmobiliarias prácticamente no hay desalojos, es tan difícil que generalmente se llegan a acuerdos. En toda la pandemia no lo hubo.

Cuando se hace una ley se hace pensando en CABA y no se contempla la realidad del resto del país. En La Plata la oferta que falta son unidades para estudiantes, familia tipo y trabajadores. Hay mucha disponibilidad de unidades muy caras.

Por lo tanto nuestro mayor deseo es que los legisladores pongan el foco en solucionar las cosas, que se busque el bien común definitivamente, así todas las partes al menos puedan quedar medianamente satisfechas.

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