viernes, agosto 19, 2022
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Emprendedor ¿A quién vas a ayudar hoy?

Emprendedorismo en el MBA de la UTN
Emprendedor ¿A quién vas a ayudar hoy?

Por Pablo Giovannone

Cuando comenzamos un emprendimiento creemos que tenemos que ser expertos en el producto que vamos a fabricar y solemos dedicar mucho tiempo al desarrollo de la solución. A estudiar como lo vamos a fabricar, que materiales vamos a utilizar, con qué maquinas etc. Y está bien que sepamos del producto, pero si queremos que nos vaya bien también tenemos que aprender a vender.

Si comercializo lámparas tengo que saber de lámparas, pero además, tengo que saber vender.

Por lo tanto, es vital que tengamos muy claro que una de las patas fundamentales del todo emprendimiento es la venta. Sin ventas no hay negocio. Estas actúan como multiplicador de todo el trabajo realizado, si tengo cero ventas todo lo hecho así como todo lo que haga en el futuro, no servirá para nada porque el resultado será siempre cero.

El éxito del negocio = (esfuerzo + buen producto + calidad en la fabricación) X ventas

El gran problema es que nunca nadie nos enseñó a vender: ni en la escuela, ni en la universidad nos explicaron cómo salir a vender el producto. Vender es una de las habilidades claves para poder emprender con éxito.

Y lo terrible no es que nadie nos enseñó a vender, sino que nos hicieron creer que vender es algo malo, es algo que hace la gente cuando no le queda otra. Hoy ninguna madre se sentiría orgullosa de decir que su hijo es vendedor.

“Por favor, dejemos de hacerle bullying a la acción de venta”

Empecemos por entender que Vender es servir. Si pensamos que vender es apurar, presionar, o engañar para que otro nos compre, estamos equivocados.

Si entregamos presión recibiremos presión, si entregamos cosas que no necesitamos recibiremos cosas que no necesitamos. Si vendemos cosas que la gente no necesita, tarde o temprano eso se volverá en nuestra contra.

Detrás de la venta hay responsabilidad. Si yo voy a reparar un tv y el vendedor me dice que no se puede reparar (por que gana más con la venta de uno nuevo) la tentación es muy grande y si yo me tiento, a ese negocio tarde o temprano le va a ir mal…

Por eso el arte de vender, tiene más que ver con ayudar y asesorar al cliente a solucionar su problema de la mejor manera posible. Debemos poner foco en hacer un cliente y no una venta.

Cuando uno vende desde el convencimiento, desde el corazón, sabiendo que eso que vende puede transformar la vida de la persona, la venta se convierte en un atractor y trae más ventas.

Si nos preocupamos por nuestros clientes, si pensamos cada día como atenderlo mejor, como sorprenderlo, la consecuencia será que nos recomienden y por lo tanto nos traigan más ventas. Vender desde el corazón genera un efecto multiplicador que tarde o temprano se verá reflejado en nuestros beneficios económicos.

“La consecuencia de vender con honestidad es que nos vaya bien”

Ayuda cada día a más clientes, y más clientes te ayudaran. Si caemos en la tentación de ir solo por el dinero (esto es vender sin servir) nuestro proyecto nunca crecerá.

La próxima vez que nos encontremos frente a un cliente, no lo veamos como un cliente, veámoslo como una persona a la cual podemos ayudar en algo; a lograr algo, o simplemente como alguien que le podemos ayudar a mejorar el día.

Los emprendedores debemos levantarnos cada mañana y preguntarnos ¿A quién voy a ayudar hoy? De esto se trata…

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