viernes, agosto 19, 2022
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37 años de experiencia en ascensores

Dinamec S.A.
37 años de experiencia en ascensores

Lo que empezó casi como una aventura, por la necesidad económica de Jorge Eduardo Yip, se convirtió en una empresa referente indiscutida en lo relativo a mantenimiento y reparación de ascensores. Los cambios en la tecnología, el trabajo en obra, los efectos de la pandemia y el trabajo con la cámara sectorial.

Formado en el ámbito ingenieril y cómo técnico electricista, Jorge Yip realizó diversas tareas hasta que comienza con el mantenimiento y la reparación de ascensores. A principios de los 2000, ya con la empresa Dinamec consolidada, se empieza con la instalación, más tarde la electrónica y más recientemente, con la fabricación de insumos propios. Cada una de estas unidades responde a una necesidad del mercado: el mantenimiento debe hacerse por ley; las reparaciones, por rupturas accidentales; el montaje que incluye venta e instalación y la necesaria provisión de componentes. Hoy presta servicio en La Plata, Ensenada, Azul, Junín y otras ciudades de la provincia de Buenos Aires.
El mercado del transporte vertical tuvo un desarrollo a la par de edificios cada vez más altos desde principios del siglo XX. Yip explica que hoy el mercado apunta menos a lo estético que al ahorro y la economía.
-Antes, los ascensores eran –explica Yip- de una sola velocidad o dos a lo sumo, de corriente continua que mejoraban la aceleración y desaceleración; después apareció gracias a la electrónica, los controladores de frecuencia y hoy en día se impone el motor de tracción directa, que es el motor eléctrico directamente ligado al ascensor, que reduce el costo energético porque no necesita transmitir el movimiento (toda transmisión implica un desgaste de energía). Todo eso no lo ve el cliente porque es algo que está en el alma del equipo, en la sala de máquinas. El usuario va en la cabina, ve el espejo, piso de granito, piso de goma. Hay un desarrollo que mejora el servicio y el ahorro de energía.

¿En qué momento se empieza a trabajar en una obra para colocar un ascensor?
-Nuestro trabajo debería iniciar desde el momento del proyecto, porque tenemos que dar las indicaciones de cómo tienen que dejar prevista la instalación para que uno no tenga inconveniente en instalarlo. Me han tocado muchos casos que por falta de conocimiento o por no considerarnos, hay edificios que no han hecho el bajo recorrido en el hueco del ascensor. Entonces llegamos y vemos ¿pero y dónde dejamos el piso? Porque no hay forma de que pare el ascensor. Entonces a partir de la norma que indican que debe haber una distancia mínima, tanto abajo como arriba, debemos estar desde el proyecto, desde el inicio de la obra.
Y sacando los edificios, ¿qué ocurre con los ascensores domésticos?
-El ascensor doméstico debería ser más común. Hoy cualquiera que tiene una casa de dos plantas en algún momento va a necesitar un ascensor. Lamentablemente, por los costos no se puede. Pero hay mucha gente que tiene un ascensor en su casa sin tener un nivel económico demasiado elevado. A veces eligen poner un ascensor porque es mejor poner un ascensor que mudarse, uno hace su casa y habitualmente los dormitorios están arriba. Me pasó a mí, que tuve una lesión jugando al fútbol, me costaba subir la escalera y ¿qué hice? Armé el dormitorio abajo pero no es el lugar donde habitualmente uno tiene que estar. O cuando esté más grande voy a necesitar un sistema de elevación.

  • ¿Cómo fue el trabajo en pandemia?
    -Si bien en la pandemia bajó el trabajo, también disminuyeron los costos porque nosotros tenemos 8 o 10 vehículos funcionando permanentemente, yendo a la obra, a buscar repuestos, fabricar cosas, estuvo todo eso parado y por suerte apuntamos más a lo que es el mantenimiento y con eso nos logramos mantener. En pandemia subió la demanda en edificios privados y bajó la demanda en edificios públicos. Como la gente estaba con home office, trabajando desde su casa, había más uso del equipo que antes no se daba. A veces han empezado a notar problemas, detalles, funcionamientos distintos que nos provocaban un ejercicio diferente de nuestra actividad porque recibíamos muchos más llamados.
    Pero fue doloroso, yo estuve seis meses encerrado en mi casa. A la gente nuestra le pasó exactamente lo mismo. Hasta hace tres meses seguíamos con un régimen en la empresa en que los grupos de trabajo estaban por separado para no mezclar por posibles contagios. Se han perdido muchas horas de trabajo y del rendimiento de la empresa. Pero había que colaborar para que no fuera más explosiva la pandemia y además ayudarnos. En esa oportunidad desarrollamos un equipo de sanitización de ascensores. Yo hablaba con un colega mío europeo que me decía que con rayos UV se podían sanitizar las cabinas de ascensor, entonces empezamos a desarrollar un equipo que se conecta a la maniobra del ascensor y sanitiza con rayos UV mientras la gente va viajando. Ese fue nuestro aporte. De hecho, los técnicos nuestros iban con su equipo de rayos UV con los cuales hacíamos el mantenimiento y antes de retirarnos sanitizábamos la cabina de manera que una persona no se contagiara si es que alguno de nosotros tenía el virus. Esto lo estuvimos haciendo hasta fines del año pasado.
    Yip afirma que le gusta el trabajo de las cámaras gremiales empresarias y que le gusta aportar a la sociedad. Forman parte de la Cámara Empresaria de Ascensores y Afines de La Plata fundada en 2004 y desde ahí trabaja con los otros miembros proyectos en común, capacitación, mejora de los servicios y estar donde se requiera para mejorar la actividad. También formó parte de la Cámara de Comercio e Industria de La Plata, es miembro de CEPBA, estuvo en la CAME y en la Federación de Cámara de Transporte Vertical. También forma parte del Consejo Consultivo Regional.
    -Desde el año 2005, en la escuela de 7 y 526, la Cámara de Ascensores da cursos de capacitación. Nosotros arrancamos ahí, fuimos a la escuela, donde primero empezamos a preparar a nuestra gente, porque muchos habían empezado antes de que estuvieran estas medidas, para capacitarlos; después, gente que quería aprender sobre el arreglo de ascensores. Teníamos profesores que había puesto la cámara para dar la capacitación. Y dentro del convenio, logramos instalar dos medios de transporte vertical en la escuela para desarmar y armar. Más, yo tengo pasantes que van cuatro veces por semana, que están terminando la escuela técnica, que hay una materia, transporte vertical que dictada por profesores que salieron de la Cámara de Ascensores. Que encima es poco, porque los chicos que vienen enseguida son captados por empresas porque como necesitamos gente, qué mejor que alguien que venga con estudio y preparación para poder trabajar acá. Hoy tenemos casi el 80% del personal que vino de estudiar en la escuela de aquella época. Tenemos problemas para conseguir gente capacitada. Por las normas de ART tenemos que tener gente capacitada. Hubo mucha gente que trabajó con nosotros de oficio, sin tener un título que los habilite, en la parte eléctrica. Hoy, mínimamente tiene que tener un título de técnico, un matriculado o lo que sea porque en todo nuestro equipo está metida la parte eléctrica.
    Además, tenemos convenio con la UOM, que también tiene una escuela de transporte vertical, a los que les proveemos materiales, repuestos de ascensores para que enseñen a la gente. O sea que vamos a tener dos lugares de donde captar gente para seguir trabajando.
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