domingo, octubre 2, 2022
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Industria 4.0: la cuarta revolución industrial

Una introducción a las tecnologías disruptivas del siglo XXI.
Industria 4.0: la cuarta revolución industrial

Por Gabriel Da Rosa (*)

Cuando hablamos acerca del concepto de “Revolución Industrial”, no hacemos referencia solamente a los acontecimientos ocurridos en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII (invención de la máquina de vapor y del ferrocarril). Podría decirse que a lo largo de la historia de la humanidad, se han desarrollado cuatro revoluciones industriales: la 1° Revolución Industrial, la anteriormente mencionada; la 2° Revolución Industrial, caracterizada por la aparición de los motores de combustión y eléctricos, el teléfono y la radio, además del desarrollo de aeroplanos y automóviles; la 3° Revolución Industrial, durante la cual surgió la automatización, la computación e informatización; y finalmente, la 4° Revolución Industrial, aquella que transita en nuestros días, y que tiene como pilares fundamentales las Tecnologías Facilitadoras y Sistemas Ciberfísicos, el Internet de las Cosas y la Impresión 3D (fabricación aditiva), la Nube (Cloud Computing), la Big Data y la Ciberseguridad. Todas estas tecnologías mencionadas, en conjunto, componen el concepto de “Industria 4.0”, el cual nació en Alemania en 2011 con el objetivo de describir la digitalización y los procesos industriales mediante la interconexión de Internet de las Cosas.

En el presente artículo, quisiera ahondar un poco acerca del “Internet de las Cosas” (Internet of Things, IoT), término muy utilizado y popular desde hace unos años, en los medios de comunicación tanto analógicos como digitales. IoT en la actualidad es la espina dorsal sobre la que se sustenta, junto con Big Data, la nueva tendencia de Industria 4.0. Los sensores electrónicos están presentes en todas partes y se integran en infinidad de dispositivos que se han vuelto inteligentes, conectados además en redes cableadas e inalámbricas y a Internet, lo que constituye una red global de conectividad total y ubicua llamada Internet de las Cosas. Celulares 3G/4G y WiFi, la llegada de las redes 5G que aumentarán las velocidades de transmisión de datos en forma espectacular, la incorporación de las tarjetas e-SIM a los teléfonos inteligentes, con todas las ventajas que aportarán, y la llegada de sensores inteligentes a los dispositivos wearables que se utilizan por las personas y las cosas, harán que el Internet de las Cosas conviva en la sociedad como ahora lo hace el Internet ordinario.

Con la actual generación del protocolo IPv6 se podrá identificar instantáneamente cualquier tipo de objeto, hasta decenas y centenas de miles de millones, al contrario que la generación IPv4, cuyas direcciones de Internet están restringidas a 4.300 millones. Esto traerá consigo miles de aplicaciones de todo tipo e impacto, y que desencadenará en la aparición de términos que acuñen el apellido “inteligente” (ciudades inteligentes, edificios inteligentes, transporte inteligente).

Junto con el Internet de las Cosas, y desde el advenimiento de la Big Data, la “Inteligencia Artificial” está llegando a numerosos sectores que hasta hace unos años prácticamente era impredecible que sucediera y que en la actualidad están impactando en la ciberseguridad de las organizaciones y empresas.

Un concepto directamente ligado a la inteligencia artificial es el de Machine Learning (“aprendizaje automático”), el cual busca construir algoritmos que permiten a los computadores “aprender” a partir de conjuntos de datos y obtener como resultado un modelo que permita realizar predicciones basándose en dichos datos y no en instrucciones estáticas. Es una disciplina que toma experiencias de otras disciplinas como la estadística, la complejidad computacional, ciencias de la computación e ingeniería. Como subconjunto, encontramos al “Deep Learning” (aprendizaje profundo), que es el campo de mayor crecimiento en la inteligencia artificial. Ayuda a los computadores a dar sentido a ingentes cantidades de datos en forma de imágenes, sonido y texto. Mediante el uso de distintos niveles de redes neuronales, las computadoras pueden ver, aprender y reaccionar ante situaciones complejas, igual o incluso mejor que los humanos. Esta tendencia está transformando la manera de considerar los datos, la tecnología y los productos y servicios. Los bots y los chatbots son una de las aplicaciones más populares y de mayor futuro en la industria 4.0 y, por ende, en organizaciones y empresas. Gracias a ellos la inteligencia artificial aplicada está llegando a infinidad de sectores en las empresas y en las industrias. Alexa de Amazon es un gran ejemplo de ello.

La llamada Cuarta Revolución Industrial ha traído consigo nuevas tecnologías que cambiarán transversalmente las maneras de trabajar y de producir bienes y servicios. Las empresas deberán adaptarse a los tiempos que corren, produciendo una transformación digital integral, mientras que los roles profesionales del mañana deberán contar con habilidades digitales tales como análisis y ciencia de datos, robótica, desarrollo de aplicaciones, diseño 3D, ciberseguridad, blockchain y economía colaborativa.

“La tecnología no es nada. Lo importante es que tengas fe en la gente, que sean básicamente buenas e inteligentes, y si les das herramientas, harán cosas maravillosas con ellas”.
-Steve Jobs.

(*) Alumno del MBA de la UTN, Ingeniero de Procesos en Sabinur SACIFIA.

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