lunes, junio 17, 2024
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Furlán: “La actual gestión no mencionó casi nunca la palabra industria”

Secretario de la UOM
Furlán: “La actual gestión no mencionó casi nunca la palabra industria”

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica mostró preocupación ante el hecho de que el Gobierno ignore al sector industrial. “Tengo el temor de que nuestra industria termine desapareciendo”, aseveró

El Secretario General de la UOM, Abel Furlán, declaró que la industria “puede ser un artífice del crecimiento de la economía y de la resolución de problemas”. Además, se refirió a las políticas del Gobierno actual, “no solamente vamos a tener trabajadores con salario de hambre, sino que vamos a tener trabajadores que van a perder su trabajo como consecuencia de la actividad económica”, remarcó en Modo Fontevecchia, por Net TV.

¿Qué balance hace de la movilización del pasado miércoles? ¿Cree que generó que el Gobierno decida quitar el paquete fiscal de la ley ómnibus?

Entiendo que el balance es positivo, si bien todavía el Consejo Nacional no ha convocado reunión para hacer el análisis correspondiente de la jornada de protesta que llevamos adelante, en lo personal entiendo que ha sido una jornada exitosa en función de los objetivos que teníamos planteados. Entiendo que ha sido una marcha muy contundente en todo el país.

Recientemente el Gobierno brasileño anunció un paquete de promoción industrial de centenas de miles de millones de dólares para los próximos años. En su momento, la UOM era la columna vertebral del peronismo. ¿Qué perspectiva hay para la industria desde tu gremio?

Nosotros tal vez seamos el gremio más importante de la industria en nuestro país, y eso se genera también por la historia que tenemos en la construcción de un modelo industrial, de estar teniendo liderazgo en la participación y en las discusiones de ese modelo. Estamos preocupados porque la actual gestión no ha mencionado casi nunca la palabra “industria”, estamos fuera del radar del esquema que el Gobierno pretende llevar a cabo.

Es tremendamente preocupante, porque tenemos suma conciencia de que los países centrales que resolvieron el problema de sus sociedades, fueron aquellos que pensaron en sus países desde la centralidad de la profundización de un modelo de desarrollo de su industria, de potenciar e incorporar tecnología, entendemos que es por ahí y hoy en Argentina no es ni un tema de agenda.

No pretendemos profundizar un modelo de desarrollo de la industria porque es antojadizo, sino porque tenemos recursos naturales que favorecen enormemente a la construcción de ese modelo industrial, generando empleo, salario digno, empleabilidad con mano de obra calificada, lo cual no significa solamente recuperar conocimiento y habilidades de lo que es la industria en su máxima expresión, sino también el crecimiento del ser humano cuando incorpora las nuevas tecnologías y las nuevas comunicaciones.

Nos preocupa que la agenda esté centralizada en el achicamiento de la economía para tratar de moderar la inflación. No se puede resolver la inflación a costa de un retroceso de la actividad económica, de saquear el bolsillo de la sociedad de una manera brutal para tratar de ver si así se puede corregir. No es a costa del hambre del pueblo que se corrige la inflación.

La inflación se debe resolver, pero hay que ser ingenioso, hay que usar otras herramientas. Es facilísimo moderar la inflación haciendo caer la actividad económica, que los precios vayan a las nubes y que ninguno tenga poder adquisitivo. Desaparece la demanda y como consecuencia desaparece la fuente de producción. No solamente vamos a tener trabajadores con salario de hambre, sino que vamos a tener trabajadores que van a  perder su trabajo como consecuencia de la actividad económica.

¿Cuál es el riesgo que podría tener esta política económica?

El año 75’ fue el esplendor de la industria metalúrgica, 570 mil trabajadores representando la industria. Es cierto que el impacto tecnológico en la industria, trajo como consecuencia que muchas tareas que hacían 10 trabajadores la hicieran 5, hubo un impacto y se perdió empleabilidad, pero se recuperó competitividad. En el año 2001, apenas nos habían quedado 65 mil trabajadores.

En el Gobierno de Néstor Kirchner empezamos a recuperar y volvimos a tener 250 mil trabajadores, que cuando uno hacía la cuenta de esos 250 mil trabajadores, por la irrupción de la tecnología en la industria, era el equivalente de aquellos 570 mil, aproximadamente en el año 2014/15.

Hoy estamos en 190 mil trabajadores y decreciendo, sospechamos que con esta política de una economía que cae y una producción sin demanda, podemos llegar a perder entre el 30% y 40% de la población que representamos, ese es nuestro principal temor y nuestra principal preocupación.

¿Cuántos de esos 570 mil trabajadores son trabajadores chinos hoy? Es decir, ¿cuántos de lo que se fabricaba en aquel momento hoy se importa de China?

Sospecho que mucho, no tengo la cuenta hecha, pero sospecho que si no somos capaces de poner en la agenda el desarrollo de nuestra industria van a ser muchos más. Tengo el temor de que nuestra industria termine desapareciendo, porque hasta hoy China sigue siendo un peligro latente para nuestra actividad.

El insumo más importante de esta industria es la energía, si no tomamos conciencia de que está en nuestro suelo y de que los recursos humanos con los que contamos son superiores a los de muchos países, no tenemos en cuenta que la industria puede ser un artífice del crecimiento de la economía y de la resolución de problemas.

¿Por qué crees que los empresarios industriales apoyan este modelo?

A nadie de nosotros se le escapa que en Argentina hoy gobiernan las corporaciones, basta con mirar la ley ómnibus para darse cuenta cuáles son los sectores del poder económico que están contenidos en esta ley. Esa ley está compuesta y en muchos casos fue escrita por los estudios jurídicos de cada una de esas corporaciones. Están apoyando este gobierno porque saben que es el que va a representar los intereses que a ellos les interesa, sin estar pensando en las mayorías populares. Que a 4 o 5 empresas del sector financiero le vaya bien no significa que a la Argentina le vaya bien.

No puede ser que teniendo un recurso como el litio no estemos pensando en industrializar, en que tenemos 11 terminales automotrices y que la mejor manera de sostenerlas es poder producir las baterías, que va a significar el 50% del valor del auto eléctrico. Tenemos los recursos humanos, el bien natural y el conocimiento para poder iniciar ese proceso, para la Argentina eso significa estar en el primer mundo para discutir el futuro, pero eso no está en la agenda del Gobierno actual.

Para los metalúrgicos es fundamental que esto empiece a tener discusión sobre cómo lo vamos a hacer, porque no vamos a poder encarar el tema de la electromovilidad que viene, de alguna manera a nosotros como trabajadores metalúrgicos, a destruir mucho empleo.

Un auto a combustión hoy tiene un motor con 1600 piezas que va a ser reemplazado por una plaqueta electrónica y una batería de litio, el resto de toda esa producción se pierde. La manera de reemplazar esa mano de obra que se pierde es industrializar el litio y producir batería. La Argentina tiene oportunidad, pero no sabemos si hay intención política de hacerlo.

Ferreyra Franco
Redactor Periodístico
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