viernes, junio 14, 2024
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Firmina: así es el nuevo cable submarino que llegó a Las Toninas

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Firmina: así es el nuevo cable submarino que llegó a Las Toninas

Se trata de un cable submarino que ofrecerá un mejor acceso a sus servicios, y que vincula a Las Toninas en forma directa con Brasil, Uruguay y Estados Unidos

Después de casi tres años, está operativo Firmina, el nuevo cable submarino que llega a la estación de amarre de Las Toninas, y que conecta a Myrtle Beach, en Carolina del Sur (Estados Unidos) con el balneario bonaerense que representa la principal puerta de internet en el país, pasando por Punta del Este, Uruguay y Praia Grande, en Brasil.

La construcción de Firmina fue anunciada en junio de 2021, y se esperaba que estuviera operativo en el país para fin del año pasado, pero algunas demoras técnicas hicieron que este cable, de 13.500 kilómetros de extensión, entrara en servicio recién ahora.

A mediados de 2023 ya había llegado a las costas uruguayas, y un poco después a la parte más profunda del mar Argentino, para finalmente aparecer en la playa de Las Toninas, gracias a Durable, un buque cablero de 140 metros de eslora, encargando de ir desenrollando el cable de fibra óptica que quedará bajo el agua (y que, contrariamente a lo que suele imaginarse, tiene apenas 7 cm de diámetro; la mayor parte corresponde al recubrimiento que aísla la fibra del agua).

El cable lleva el nombre de Maria Firmina dos Reis (1825-1917), una autora y abolicionista brasileña cuya novela de 1859, Úrsula, describe la vida de las y los afrobrasileños bajo la esclavitud. Con este cable, se busca, en este sentido, destacar el trabajo y espíritu pionero de quien es considerada la primera novelista de Brasil.

Para qué se usará el cable submarino Firmina

La función principal de Firmina es mejorar la calidad del acceso en la región a los servicios de Google, sea Gmail, YouTube o los servicios en la nube que la compañía provee a las firmas locales. Y, con esa nueva “autopista” exclusiva para el uso de los servicios de la compañía, la liberación de capacidad en otros cables de uso general.

“No sé si será inmediatamente perceptible para el usuario local -advierte Víctor Valle, gerente general de Google Argentina-, pero sí ofrecerá menos latencia y más resiliencia para el sistema en general”. La latencia es el tiempo que tarda una orden desde la computadora de un usuario hasta el servidor de destino y vuelve con la respuesta, y es clave en los videojuegos multiusuario, pero también es importante para otros servicios donde cada milisegundo cuenta.

En un cable submarino, los datos son transportados por impulsos de luz dentro de una fibra óptica. Pero además de la luz, el cable debe llevar la electricidad necesaria para dar energía a amplificadores de esa luz, instalados cada cien kilómetros. Firmina es el primero que ante un desperfecto puede funcionar en todo su recorrido con alimentación de energía en una única punta, hasta que se restablezcan las operaciones normales y vuelvan a operar los amplificadores de luz. Tiene 12 pares de fibras, cada una con una capacidad de transmisión de 15 terabits por segundo.

Según estimaciones de Google, la puesta en funcionamiento de Firmina podría tener, en los próximos años, un impacto directo en la economía local, que la compañía calcula en 23.700 millones de dólares. “Hoy la velocidad de acceso a internet es un factor importante para cualquier empresa”, afirma Valle, para un país que tiene una penetración de internet del 80% (la más alta de la región) y que es el segundo país con más empresas “unicornio” en América del Sur.

Por qué Las Toninas

Ahora se suma uno más en Las Toninas, una apacible localidad balnearia que debe su rol clave como estación de amarre de los cables submarinos que multiplican la conectividad nacional al estar en un lugar óptimo: suficientemente cerca de Buenos Aires (pero a la vez no tan cerca, lo que evita problemas con los barcos) en una zona donde el lecho del mar es rocoso, lo que permite anclar los cables, que vienen bordeando las cosas de América, desde Estados Unidos hasta el Río de la Plata, conectando las computadoras del país con los grandes servidores de Estados Unidos.

Ferreyra Franco
Redactor Periodístico
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