martes, julio 23, 2024
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El primer avión eléctrico de Argentina se prepara para tocar el cielo

Con el sello de la UNLP
El primer avión eléctrico de Argentina se prepara para tocar el cielo

La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) realizó con éxito una prueba del sistema moto propulsor (conjunto motor y hélice), del AVIEM 100 Epower, que pronto se convertirá en el primer avión eléctrico del país en levantar vuelo

La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) realizó con éxito una prueba del sistema moto propulsor (conjunto motor y hélice), del AVIEM 100 Epower, que pronto se convertirá en el primer avión eléctrico del país en levantar vuelo.

El Centro Tecnológico Aeroespacial de la Facultad de Ingeniería de la UNLP (CTA-UNLP), trabaja en el fuselaje de la primera aeronave 100% eléctrica de fabricación nacional. El avión es desarrollado en forma conjunta por profesionales de la Unidad Académica y Aviem Aeronáutica SRL, una empresa de General Rodríguez.

La Facultad de Ingeniería de la UNLP tiene un rol protagónico en este proyecto, ya que se encarga de colocar las baterías de litio para la propulsión eléctrica. El AV100 Epower estará volando este año, una vez culminados los testeos de rigor y superados los compromisos burocráticos en materia de permisos en el marco de las habilitaciones que realiza la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).

Según explicaron los responsables de AVIEM, el vehículo estará habilitado en categoría experimental, con un certificado de aeronavegabilidad para investigación y desarrollo. El peso de la aeronave es de 750 kg, con una carga útil de 180 kg, y podrá transportar hasta dos personas con una autonomía de vuelo de una hora.

“Pusimos en marcha el motor y la semana próxima iniciaremos las pruebas de distintos parámetros. Instalamos la hélice y la pusimos en condiciones para que trabaje adecuadamente con el motor en cuanto al régimen de revoluciones. Hicimos una evaluación de la temperatura e instalamos un sistema de refrigeración”, explicó Marcos Actis, director del Centro Tecnológico Espacial y decano de Facultad de Ingeniería.

Por su parte, el investigador y uno de los responsables del proyecto, el Ingeniero aeronáutico Claudio Rimoldi, detalló que en el hangar de la Facultad de Ingeniería en el Aero Club La Plata se realizaron varios ensayos funcionales del avión Eléctrico AVIEM 100 Epower.

“Se probó, básicamente, la instalación de la hélice y cómo funcionaba el motor y las baterías con esta hélice de tipo tripala, de materiales compuestos y paso variable en tierra. Se midió la fuerza de tracción que tiene la hélice en dos condiciones de vuelo, en el despegue y en el crucero. De estos ensayos se obtuvo información para la determinación de curvas características del sistema. Se controlaron varios parámetros, entre ellos, la temperatura”.

Los resultados fueron más que satisfactorios. Participaron de estos ensayos el Ing. electrónico Guillermo Garaventta (también responsable del proyecto) y el Ing. electrónico Santiago Garaventta Pascual, todos investigadores con lugar de trabajo en el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA-UNLP), y el estudiante de la carrera de Ingeniería Aeroespacial y becario de dicho Departamento, Francesco Gennaro. También participó de las pruebas Ernesto Acerbo, de AVIEM Aeronáutica SRL.

Cabe destacar que el proyecto fue seleccionado para recibir financiamiento en el marco del Programa Potenciar Economía del Conocimiento, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, durante el gobierno anterior.  El resto del financiamiento, está a cargo del CTA-UNLP, que destina fondos propios para llevar adelante este proyecto, y la empresa Aviem, que entregó el avión y toda la estructura de armado.

El AV100 Epower es una aeronave biplaza que tendría su nicho de mercado en los cursos de instrucción de pilotos. Tal como recalca Acerbo, “se estima que la instrucción básica va a ser eléctrica porque el vuelo elemental es de 45 minutos. Un alumno tiene un máximo de rendimiento a la media hora y desde ahí comienza a decaer. A los 45 hay que bajarlo del avión porque lo próximo que sigue es hacer todo mal”. Con lo cual el proyecto trabaja sobre una autonomía de 1 hora.

Ferreyra Franco
Redactor Periodístico
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