El Concejo Deliberante de La Plata aprobó la reforma del Código de Ordenamiento Urbano Territorial (COUT) impulsada por el intendente Julio Alak, en una sesión cargada de tensión y debate. Con 22 votos a favor, un solo rechazo y una ausencia, el oficialismo logró sumar el acompañamiento de la mayoría de los bloques opositores para avanzar con una normativa que reconfigura el desarrollo urbano para las próximas décadas.
El nuevo código establece cambios sustanciales en las alturas máximas permitidas para los edificios, uno de los puntos más discutidos durante su tratamiento. En las avenidas centrales del casco urbano y en la Circunvalación, la altura tope será de 10 pisos, mientras que en corredores de barrios periféricos se reducirá a seis niveles, con el objetivo de equilibrar densidades y preservar identidades barriales.
En las calles de una sola mano del casco fundacional, la norma fija un máximo de ocho pisos, evitando la convivencia de manzanas con viviendas bajas junto a torres de gran porte. Según el oficialismo, estos parámetros buscan corregir “desbalances urbanos acumulados” y garantizar una planificación coherente para los próximos 50 años.
Durante la sesión, la presidenta de la comisión de Planeamiento, la edil de Unión por la Patria, Cintia Mansilla, destacó el consenso alcanzado entre las distintas fuerzas políticas. Aseguró que el nuevo COUT es un “marco actualizado y participativo” y que incorpora más de 270 aportes recibidos a través de instancias públicas y consultas ciudadanas.

El proyecto aprobado también tuvo cambios de último momento tras negociaciones con la oposición, especialmente en los parámetros de altura y en el Coeficiente de Unidades Funcionales (CUF). Además, se estableció que los expedientes ingresados antes del inicio del debate no estarán alcanzados por la nueva normativa, buscando evitar conflictos con procesos en curso.
El proyecto incorporó observaciones de distintos bloques y también de representantes del Consejo de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUT). Entidades como la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), el Colegio de Arquitectos y el Consejo Consultivo para el Desarrollo Local habían planteado críticas sobre los criterios de alturas, densidades y límites al número de unidades funcionales por lote.
Uno de los ajustes más relevantes fue la flexibilización de las alturas máximas. Aunque ningún edificio podrá superar los diez pisos, se ampliaron las zonas donde podrá construirse hasta ese límite. A los corredores ya contemplados —7, 13, 44, 60, 51 y 53— se sumaron la avenida 38 entre 1 y 19, la avenida 19 y la 66. En contraste, se redujo de cuatro a tres pisos el tope para barrios residenciales de la Zona Norte, como City Bell y Gonnet, con el objetivo de preservar su perfil urbano.
El nuevo mapa también modifica el casco fundacional:
En avenidas del microcentro, el límite baja a 10 pisos (antes llegaba a 12 y 14).
En calles de un solo sentido, la altura sube de 6 a 8 pisos.
En el resto del casco:
10 pisos en avenidas
6 pisos en calles angostas
Localidades fuera del casco
Hay cambios fuertes en la periferia inmediata:
Tolosa, San Carlos y Los Hornos tendrán habilitaciones de hasta 6 pisos en avenidas principales (526, 137, 143).
En áreas más alejadas del Oeste: hasta 4 pisos.
En zonas del Sur, como tramos de las avenidas 122, 1, 7, 19 y 25: permite hasta 4 pisos cerca de Circunvalación.
En el resto de las localidades —de Villa Elisa a Abasto, pasando por El Peligro, Villa Elvira y Altos de San Lorenzo— se mantiene el límite de 3 pisos para preservar el carácter residencial y el tejido urbano tradicional.
El segundo punto clave fue la regulación del CUF: el proyecto original establecía una superficie mínima promedio de 55 metros cuadrados por unidad, pero se acordó eliminar esta exigencia en parcelas de hasta 200 metros cuadrados. En esos casos, no se aplicará un tope de unidades funcionales.
En la misma línea, en la nueva ordenanza también se dispuso que los expedientes ingresados antes del inicio de esta discusión no serán alcanzados por las nuevas disposiciones.
Qué implica para los barrios y qué anticipan los especialistas
El impacto más visible se verá en las zonas linderas al casco, especialmente en el Oeste, donde el nuevo COUT habilita mayor densidad.
Esto implicará, según urbanistas que participaron del Consejo Consultivo, una demanda futura de:
infraestructura vial
transporte
centros educativos
servicios y comercios
Para una ciudad que crece hacia los bordes, la planificación será decisiva para evitar saturación en zonas ya comprometidas en movilidad, como Los Hornos o San Carlos.


