La inflación volvió a mostrar una desaceleración en junio y registró su nivel más bajo de los últimos diez meses. De acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó un 1,9% durante el sexto mes del año, perforando nuevamente el piso del 2%.
Con este resultado, la inflación acumulada en el primer semestre de 2026 alcanzó el 16,8%, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,5%, marcando una continuidad en la tendencia descendente que se viene observando desde comienzos del año.

Entre los rubros que registraron los mayores incrementos se destacó Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, impulsado principalmente por las actualizaciones tarifarias. También se ubicaron por encima del promedio Salud y Recreación y cultura. En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas, Prendas de vestir y calzado y Comunicación mostraron aumentos más moderados, contribuyendo a que el índice general se mantuviera por debajo del 2%.
El Gobierno nacional celebró el dato y lo consideró una nueva señal de estabilidad económica, al destacar que se trata del tercer descenso mensual consecutivo y del menor registro desde septiembre de 2025. Desde el Ejecutivo sostienen que la desaceleración responde al equilibrio fiscal y a la política monetaria aplicada durante los últimos meses.
Por su parte, analistas y consultoras privadas señalaron que la inflación podría mantenerse en niveles cercanos al 2% durante el segundo semestre, aunque advirtieron que la evolución dependerá de factores como la actualización de tarifas, el comportamiento del tipo de cambio y el nivel de consumo interno.
Con el dato de junio, el Gobierno busca consolidar uno de sus principales objetivos económicos: mantener la inflación en una senda descendente y sostener la estabilidad de precios durante la segunda mitad del año.


