Un relevamiento realizado entre productores del cordón frutihortícola de La Plata (Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT) junto al Centro de Estudios de la Tierra (CET) expuso una compleja situación económica para el sector. De acuerdo con los datos recopilados, el 92,3% de los productores consultados mantiene algún tipo de deuda, en un contexto marcado por el incremento de los costos y las dificultades para sostener los ingresos provenientes de la actividad.
El estudio fue realizado sobre una muestra de 340 productores y productoras y mostró, además, que el endeudamiento no siempre está relacionado con nuevas inversiones. En muchos casos, el acceso al crédito aparece como una alternativa para afrontar gastos cotidianos y mantener en funcionamiento la producción.

Uno de los datos que más preocupa es que el 65,9% aseguró haber contraído una nueva deuda para poder pagar una anterior. Dentro de ese grupo, más de una cuarta parte señaló que tuvo que recurrir a este mecanismo en reiteradas oportunidades, generando una cadena de compromisos financieros.
La situación también repercute directamente en la economía de las familias. Casi seis de cada diez productores utilizaron parte del dinero obtenido para cubrir gastos vinculados con la producción, mientras que cerca de la mitad destinó recursos a la compra de alimentos y otras necesidades del hogar. A su vez, el 72,4% de quienes tienen deudas las contrajo durante el último año.
Entre las principales causas que dificultan el pago aparecen los bajos precios de comercialización, mencionados por el 38,2% de los encuestados. También fueron señalados la falta de ingresos suficientes, el aumento del precio de los insumos y los problemas derivados de cuestiones productivas o climáticas.
Para hacer frente a estas dificultades, los productores utilizan distintas fuentes de financiamiento. Los bancos aparecen entre las principales alternativas, aunque también tienen un peso importante los préstamos de familiares y conocidos y el uso de billeteras virtuales y otras herramientas de crédito digital.
Los resultados del relevamiento reflejan así una situación de fuerte presión económica sobre uno de los principales sectores productivos de la región. El nivel de endeudamiento registrado plantea dificultades no solo para sostener las actividades en las quintas, sino también para afrontar los gastos básicos de las familias que dependen de esta producción.


